Las políticas educativas 1:1 (un ordenador por alumno) están de moda

Las políticas de 1:1: algo más que una moda pasajera

Las políticas educativas públicas de integración de las TIC en las escuelas siguiendo el modelo 1:1 (o modelo 1×1), es decir, de un ordenador por alumno/a están de moda en diversos países tanto europeos como americanos. Ciertamente el punto de partida, las inversiones económicas, los motivos sociales y políticos, los intereses económicos y el debate educativo que las rodea es distinto en unas y otras geografías. Los fenómenos que ocurren en los procesos de implementación no son homogéneos en todos los países existiendo notables diferencias entre los modelos 1:1 desarrollados en primer mundo y las experiencias implementadas en los países en desarrollo.

La conocida como iniciativa OLPC surge y tiene lugar en contextos nacionales donde la penetración de la tecnología en las escuelas era mínima, donde el número de ciudadanos usuarios de las TIC no es abundante, donde el desarrollo de las infraestructuras de telecomunicaciones y de desarrollo de la sociedad de la información no es pleno. Esta política del 1:1 del OLPC, como es el caso de Uruguay o Perú, precisamente surge para compensar la brecha digital que se está produciendo entre ricos y pobres, entre integrados y excluidos de la sociedad de la información. Es un proyecto que pone el acento en la igualdad de oportunidades en el acceso al conocimiento y la cultura de Internet y por ello son gratuitos. Por otra parte, otros proyectos del modelo 1:1 desarrollados bien en EE.UU., en Gran Bretaña, o como en el caso español llamado Escuela 2.0 pretende modernizar y transformar los métodos de enseñanza escolares con la finalidad de desarrollar procesos de aprendizaje de mayor calidad y que responda a las necesidades de la nueva economía del conocimiento. Y debido a que gran parte de la población ya dispone de computadoras y acceso a Internet en sus hogares, el acento está en incrementar la tecnología dentro de las escuelas, en la formación del profesorado y en la creación de contenidos digitales. Es previsible, en consecuencia, que el impacto global o efectos estructurales que dichas políticas tendrán sobre el propio sistema escolar y sobre la comunidad también sean diferenciales en un tipo y otro de sociedades nacionales. Lo que es indudable es que las mismas, a nivel internacional, no tendrán marcha atrás. No son modas pasajeras. La sociedad digital crece a lo largo de todo el planeta de forma acelerada y la escuela, de cada pais, no puede darle la espalda.

Metas para una agenda de las políticas educativas 1:1 en Iberoamérica
De forma muy breve, podríamos sugerir que las políticas educativaspúblicas, si pretenden incorporar las TIC de forma exitosa y transformadora de la práctica educativa de las escuelas debieran asumir algunos principios o metas básicas –de forma que guíen las agendas para los próximos años al menos para el contexto iberoamericano – que, desde mi punto de vista, podrían sintetizarse en estas ideas:
  • Evitar el determinismo tecnológico o tecnocentrismo. Las políticas 1:1 deben definir cuál es el modelo educativo para la escuela del siglo XXI
  • Proporcionar a las escuelas suficientes recursos tecnológicos y de telecomunicaciones con calidad organizativa y funcional
  • Cambiar los significados, las creencias y la cultura pedagógica del profesorado y demás agentes educativos
  • Reformular y estimular nuevas prácticas en la cultura organizativa del centro e implicar a las familias en las acciones educativas con las TIC
  • Evaluar los impactos, intercambiar experiencias y construir conocimiento propio sobre el modelo 1:1 en Iberoamérica.

En definitiva, cualquier política pública destinada a transformar las prácticas educativas en los centros escolares tiene que tener una visión más amplia que la abundante dotación de tecnología o artilugios digitales a las aulas. El problema es más complejo que la entrega de máquinas y de las redes de telecomunicaciones. Son imprescindibles, pero insuficientes para el cambio educativo. Estas políticas, además de entregar computadoras, deben tener como meta central el formar al alumnado del siglo XXI como ciudadano culto, inteligente y crítico. Por ello, la los planes de introducción masiva de TIC en las escuelas deben ir acompañados de planes de formación o capacitación del profesorado; de la formulación de un nuevo modelo de alfabetización que, entre otras competencias forme a los estudiantes como sujetos cualificados culturalmente para enfrentarse a la inmensa cantidad de información que se vehicula a través de las TIC, les permita comunicarse y expresarse a través de los múltiples lenguajes (textual, audiovisual, hipertextual, multimedia); y desarrollen valores democráticos de participación social a través de redes y entornos de comunicación digital.

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NOTA FINAL: En el próximo número de la Revista Iberoamericana de Educación (correspondiente al nº 56, mayo-agosto 2011) se publicará un monográfico sobre el modelo 1×1, y allí aparecerá un artículo donde se desarrolla y explican estas recomendaciones para una agenda de política educativa de los modelo 1×1

2 comentarios

  1. La incorporación de la Informática en distintos sectores económicos, Banca, Aministración, Ocio, Ingeniería ha supuesto siempre un descenso de la ocupación en dichos sectores.
    ¿Pasará lo mismo con la Educación?
    Cuanto mayores y más autónomos sean los alumnos menos profesores irán haciendo falta con la incorporación de las nuevas tecnologías.

  2. Aquí en argentina están haciendo eso. entregan netbooks a los alumnos de escuelas secundaria, y no recuerdo sino también a los de primaria.

    Espero que esta inversión pueda ser aprovechada por todos, que ayude a mejorar al menos un poco la educación, la que cada vez está mas decadente.

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