Dinos quién eres y cuál ha sido tu trayectoria profesional
Bueno, creo que la biblioteca de Muskiz no tiene nada extraordinario; es una biblioteca pública como las hay a miles en España: poco personal, pocos recursos, instalaciones insuficientes, un tanto olvidadas y descuidadas por las administraciones correspondientes…nosotros siempre hemos sido conscientes de nuestras limitaciones, hemos reflexionado sobre nuestro día a día y no hemos tenido reparo en verbalizarlo; siempre hemos tenido muy claro que más allá de la apertura de una puerta nuestra razón de ser es el usuario; intentar mejorar la atención al usuario desde nuestra precariedad nos llevó a apostar por el uso de la tecnología para suplir en la medida de lo posible las carencias cotidianas; hemos imaginado nuevas maneras de atender al usuario y hemos contado nuestra experiencia.
¿Ejemplo de referencia? No sé si somos referencia; supongo que muchos profesionales se identifican con nosotros porque su escenario es muy similar al nuestro y se preguntan «si Muskiz puede ¿tal vez nosotros también?»
Respecto a lo de definir biblioteca me atrevo con lo que no es: cuatro paredes rodeadas de libros con un horario preestablecido en el que se garantiza el silencio, la mesa, la silla y donde el profesional dedica su jornada a gestionar el fondo sin poder levantar la cabeza para hablar con las personas que se acercan a pedir su ayuda.
Últimamente está de moda añadir los dígitos «2.0» a muchos conceptos antiguos, por ejemplo web 2.0, escuela 2.0, economía 2.0, etc. ¿qué entiendes por Biblioteca 2.0?
¿Crees que el libro en papel será pronto sustituido por el libro digital?
No, supongo que será algo gradual y que será más más evidente en determinados tipos de «literatura» y de usuarios. De hecho creo que la «literatura gris» no tiene mucho sentido en formato papel y es más fácil de leer en pantalla; las enciclopedias no tienen futuro en papel porque su actualización y consulta es mejor y más barata en digital…por encima del debate del libro papel/libro electrónico quien va a salir beneficiado es la lectura, el acto de leer, porque el abánico de posibilitades se va a ampliar mucho.
Los defensores a ultranza del libro se aferran al olor, al tacto, a la experiencia con el objeto, a la edad…pero creo que tampoco se puede interpretar en clave generacional ni fetichista: en la biblioteca observamos cómo las personas mayores agradecen tipos de letra grandes…y están dispuestos a sacrificar el tacto y el olor por la vista ;-). En mi caso no voy a discriminar una lectura por el disposito de salida; valoraré el momento, la portabilidad, la calidad del contenido…
Si los libros en papel desaparecen ¿para qué servirán las bibliotecas públicas en los próximos años? ¿cuál o cuales serían, entonces, sus funciones?
Ya he dicho que creo que el libro en papel no va a desaparecer; respecto a la unión del devenir del objeto libro con la biblioteca niego la mayor: llevamos tantos siglos en la «era gutenberg» que identificamos libro con biblioteca y lectura cuando la biblioteca es un espacio de socialización en el que se dan servicios relacionados con la formación, la información y el ocio. Y ese concepto está más vigente que nunca.
Te oí decir en una conferencia tuya que una “escuela es una biblioteca” ¿puedes explicar mejor esta idea?
Va muy relacionado con el concepto de biblioteca post-gutenberg; en nuestro imaginario la biblioteca es un lugar (físico) más o menos agradable con muchos libros, silencio, solemne…; en la escuela a ese espacio se le asocia indefectiblemente la acción de leer; es curioso cómo el imaginario y la realidad se contradicen: la biblioteca escolar es en la mayoría de los casos un apéndice que se integra con dificultad en la dinámica de los centros; lo importante (aprender) se hace en el aula y el resto…
Es necesario superar el imaginario que tenemos de biblioteca escolar y adaptarlo al nuevo entorno informacional…¿cómo denominarías a un lugar en el que se enseña a las personas a compartir conocimientos, a generar contenidos, a transmitir ideas, a ser tolerantes? ¿Escuela? Te acabo de definir una biblioteca. Actualmente la escuela se encuentra tan atomizada en cursos/aulas que no tiene una visión de (su) conjunto; esa visión transversal e integradora es la que se podría conseguir si concediésemos a la biblioteca su rol de piedra angular del sistema educativo.
Como bibliotecario ¿Qué le dirías a los maestros? ¿De qué forma tendrían que colaborar las bibliotecas públicas con las escolares?
El éxito de la colaboración reside en la complementariedad no en la suplantación. Para que una biblioteca pública pueda colaborar con una escolar es necesario que ambas cumplan su función; desgraciadamente la biblioteca pública ocupa el lugar que le corresponde a las bibliotecas escolares porque estás no existen. Y no debemos olvidar que los objetivos de la biblioteca pública no son los mismos que los de la escolar; está puede especializarse más en aspectos formativos y generar servicios apropiados con los curricula de cada centro. Así que más que a los maestros/as les pediría a los responsables de Educación que se adapten a los nuevos tiempos y que apuesten por la biblioteca; no estaría mal empezar por dedicar recursos humanos con dedicación exclusiva a la tarea…
Muchas gracias, Fernando.